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Esas malditas rabietas a dúo (III): Cómo lidiar con las rabietas de gemelos, mellizos, trillizos…

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Por Somos Múltiples

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En las entradas anteriores os estuve hablando de esas primeras rabietas de mis mellizos, y cómo esas rabietas se solían contagiar de un niño a otro, respondiendo a lo que se denomina como Síndrome de Intensificación Gemelar (SIG). En esta última entrada os daré algunos consejos para gestionar mejor esas rabietas en grupo.

 

Algunos consejos para gestionar las rabietas infantiles

gemelos con rabieta
El periodo de las rabietas suele durar más en el caso de los múltiples debido a que están sometidos a una convivencia más compleja

Las rabietas se producen como resultado de la frustración que le causa al niño no conseguir algo que desea (o a la inversa, ser obligado a hacer algo que no desea hacer). Que los niños tengan rabietas no significa que tengan problemas de inestabilidad emocional, sino que se trata simplemente de su forma de hacer frente al estrés. Por tanto, es una fase perfectamente normal en el desarrollo de los niños y suele durar hasta los 4 o 5 años, una vez que estos aprenden a controlar sus emociones.

Un dato curioso que he encontrado revisando “El gran libro de los gemelos” es que los estudios indican que las rabietas suelen durar más tiempo en el caso de los múltiples, un hecho que la autora atribuye a una convivencia más compleja entre los niños y a los conflictos que causa la búsqueda de la identidad propia de cada uno.

La psicóloga infantil Rosa Jové recomienda seguir tres sencillos pasos para gestionar las rabietas infantiles de forma respetuosa:

  • Comprensión; Tratar de ponernos en el lugar del niño, validar sus sentimientos y trasmitirle que entendemos los motivos que causan su frustración.
  • Razonamiento; Proporcionarle al niño argumentos racionales por los que no debe llevar a cabo la conducta deseada.
  • Elección; Proporcionarle al niño una cierta capacidad de elección al respecto para reducir su frustración.

Es un buen consejo tratar de ser flexible en asuntos poco importantes con el fin de no generar momentos de frustración innecesarios. Pensemos que los niños están sometidos cada día a una infinidad de normas de conducta y prohibiciones de las que no somos conscientes, y por ello no pasa nada por dejarles elegir la ropa que se van a poner o el camino que vamos a seguir para llegar hasta el colegio.

Si a vuestros hijos les gusta tanto como a los míos darse golpes en la cabeza en momentos de ofuscación, es una buena idea enseñarles a canalizar su frustración de otra manera menos lesiva para su integridad física y para el mobiliario doméstico. Por ejemplo, podemos enseñarles a golpear un cojín o una almohada para desahogarse. A algunos niños les puede reconfortar ser abrazados firmemente hasta que pase la rabieta, pero no debemos impedirles llorar ya que es su forma de eliminar el estrés.

 

Lidiando con las rabietas en grupo

madre con rabieta
Los padres debemos mantener la calma…¡Por muy difícil que sea!

Los consejos de Rosa Jové no dejan de ser útiles pero, en el caso de los múltiples, entra en juego otro factor que es la dinámica de grupo y, si a veces es difícil dialogar con un niño en plena rabieta, con dos o más niños puede ser directamente imposible, por lo menos al principio. Así que no podían faltar también una serie de consejos específicos para luchar contra el terrible Síndrome de Intensificación Gemelar:

  • Mantén la calma. A veces es difícil seguir este consejo pero la actitud de los padres influye mucho en el desarrollo de la rabieta así que… ¡No te dejes arrastrar por la tormenta! Cuenta hasta cien y si es necesario sal de la habitación a tomar el aire. Lo que sea con tal de no perder los nervios. Gritar sólo acentuará la situación de caos y pondrá más nerviosos a los niños. A veces es muy difícil mantener la calma cuando estas rabietas se producen en público. Trata de ignorar a la gente que tienes alrededor, ya que fijarte en ellos sólo empeorará las cosas. Y si la situación se pone demasiado fea lo mejor es irse.
  • Divide y vencerás. Si ves que está a punto de generarse una rabieta en grupo lo mejor es separar en ese momento a los hermanos para que no llegue la sangre al río. Si no has llegado a tiempo y ya se ha formado la rabieta puede ser conveniente mantenerlos separados en distintas habitaciones hasta que se calmen. Recuerda que el SIG sólo se produce si hay otro niño con el que magnificar la rabieta.
  • Enfócate en un solo niño a la vez. Trata de lidiar con los niños de uno en uno pero dejándole claro a los demás que su turno llegará después.
  • Aparta a los niños del foco del conflicto. Por ejemplo, si el objeto de la rabieta es un juguete, llévatelos a otra habitación.
  • Distracción. Utilizar técnicas de distracción puede atenuar los efectos de la rabieta. Por ejemplo, si la rabieta se produce porque el niño quiere el juguete que tiene su hermano intenta ofrecerle otro juguete y siéntate a jugar con él. Dependiendo de la edad de los niños algunas técnicas serán más efectivas que otras. En el caso de niños más pequeños se puede proponer un juguete alternativo o una actividad divertida. Cuando se trata de niños más grandes se puede intentar comenzar una conversación o solicitar su ayuda para alguna tarea.
  • Reduce el nivel de competitividad. En ocasiones, la raíz del SIG se encuentra en la competitividad entre hermanos. Los múltiples tienden a competir constantemente por los recursos, la atención o la aprobación. Ese es el gran reto de los padres de múltiples, satisfacer sus distintas necesidades al mismo tiempo. Hay distintas formas para que los padres logremos disminuir ese nivel de competitividad. Por ejemplo, podemos diseñar un tiempo en exclusiva para cada niño o tratar de establecer prioridades de forma que cada niño sepa con certeza que le llegará su turno de recibir atención exclusiva. Trata de sacar a diario un rato en exclusiva con cada niño y un tiempo más prolongado de atención exclusiva el fin de semana.
  • Toma medidas preventivas. Evita la sobreestimulación o modifica determinadas rutinas si las rabietas suelen producirse a la misma hora o en las mismas situaciones. Si sabes que las rabietas suelen tener lugar en el supermercado no te los lleves a hacer la compra contigo. Si, en cambio, el problema suele ser la sala de espera del médico, metete en el bolso un arsenal de juguetes que les mantenga distraídos durante la espera.

 

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Madre de mellizos prematuros que un día decidió abrir un blog para compartir su (in)experiencia personal con otras madres. Administradora de Somos Múltiples y de la tienda para gemelos y mellizos Tot A Lot. Adicta a las redes sociales. Más info en la sección Autores. Puedes ver todas las publicaciones de Somos Múltiples en el Archivo de publicaciones.

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3 comentarios en «Esas malditas rabietas a dúo (III): Cómo lidiar con las rabietas de gemelos, mellizos, trillizos…»

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