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Frases típicas antes y después de ser madre de mellizos (II)

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Por Somos Múltiples

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"Sí, me encantaría ser la madre ideal pero, francamente, estoy demasiado ocupada criando a mis hijos"
«Sí, me encantaría ser la madre ideal pero, francamente, estoy demasiado ocupada criando a mis hijos»

El otro día os estuve contando, o más bien confesando, esas frases que antes de ser madre de mellizos decía casi sin pensar, y de las que ahora me avergüenzo. Bueno pues todavía me quedan unas cuantas, ¡Ahí van!

 

8. “No pienso ser de esa gente que mete el carrito del bebé en el supermercado, ¿No puede quedarse uno de los padres con los niños y el otro ir a comprar solo?”

Y es que no hay cosa que odie más que ir empujando sin aliento un carrito de compra hasta arriba de cosas y ser arrollada por una temeraria e irresponsable conductora de un carro de bebé tratando de emular a Fernando Alonso. Sí señora, el carro del bebé es de la marca Maclaren pero no es un Fórmula 1.

Y si fuera sólo un carro  vale pero, ¿Por qué hay tantos? ¿Por qué no usan un portabebés o esos estupendos carros de compra con Maxicosi integrado que hay ahora?

Así que en una especie de venganza cósmica divina ahora soy yo la que arrolla a los demás compradores con un carro de bebé doble para más inri, y me permito observar desafiante a aquellos que me lo recriminan con la mirada. Después de tantos años sufriendo en silencio (como el anuncio de las hemorroides), ¡¡¡¡Ahora me toca a mí divertirme!!!

 

9. “No entiendo a esa gente que coge en brazos a niños que ya saben andar”

Claro, la teoría es fácil pero ¿Cómo obligas a un niño a andar? ¿Coges un palo con una chocolatina colgando para que siga avanzando? Si alguien conoce algún método por favor que me lo cuente (por el bien de mi hernia).

 

10. “No entiendo que las mujeres, sólo por el hecho de ser madres, se abandonen físicamente”.

Evidentemente, el hecho de ser madre no es una excusa para abandonarse, de ninguna de las maneras. Ahora se que la excusa no son los hijos, ¡Sino la falta de tiempo!

 

11. “No pienso ser la típica madre pesada que está dándole besos a sus hijos todo el día, ¡Qué agobio!”

Bueno, de hecho no lo soy porque en cuanto intento achucharles o darles un beso salen corriendo pero, ¡Anda que no lo intento!

 

12. “Qué manía de dar el pecho en público, ¿Por qué no se van al baño un momento y ya está?”

Claro, como si se tardase un momento nada más en dar el pecho. Y es que yo no me imaginaba, ni por asomo, que un niño puede pasarse enganchado a la teta más de una hora. Si yo hubiera hecho eso que decía con mis mellizos se me habría quedado el culo plano de pasar tanto tiempo sentada sobre la taza del váter.

 

13. “Dejar correr a los niños dentro de casa es propio de salvajes”

Volvemos al punto 9, ¿Cómo impedir que corran? ¿Les atamos?

Durante los primeros meses del embarazo concentré toda la mala leche de la subida de hormonas en mi vecinito de arriba, quien no paraba de torturarme acústicamente corriendo de un lado al otro de la casa, y en especial a la hora de la siesta, algo que a mis futuros hijos no les permitiría hacer jamás. Así que, armada con el palo de la fregona, me dedicaba a protestar infructuosamente golpeando el techo. Los padres nunca parecieron coger la indirecta y lo único que conseguí fue hacer un par de agujeros en el techo que afortunadamente no vio el casero cuando le devolví las llaves.

Al final no pude soportarlo más y decidí mudarme (en realidad llevábamos tiempo pensándolo pero me daba pereza). Al principio pensé que era el niño quien me había hecho un favor a mí, al darme el empujoncito que necesitaba para cambiar a una casa más grande, pero ahora que el paso de mis hijos suena como una estampida de elefantes creo que en realidad los más beneficiados con nuestra marcha fueron ellos.

La verdad es que en esa casa eran bastante raritos porque casi nunca sacaban al niño a la calle, se dedicaban a arrastrar muebles a la una de la mañana y organizaban ruidosas reuniones de 40 personas los domingos por la tarde (sí, a la hora de la siesta). Y aunque ahora se han librado de nosotros no pudieron librarse de la etapa más intensa de los cólicos a dúo. ¡Donde las dan las toman!

En un ejercicio de responsabilidad en la nueva casa ya no tengo vecinos de arriba ni de abajo a los que torturar pero la vecina de enfrente me dijo ayer que cuando mi hija lloraba se oía hasta en su casa. ¡Qué vergüenza!

A la izquierda, la vida tal y como la imaginaba mientras estaba embarazada. A la derecha, mi vida real (literalmente, porque he quemado el aceite de la sartén dos veces en un mes)
A la izquierda, la vida tal y como la imaginaba mientras estaba embarazada. A la derecha, mi vida real (literalmente, porque he quemado el aceite de la sartén dos veces en el último mes)

 

14. “Qué pesadas son las madres hablando todo el día de sus hijos”.

Esto es lo que decía yo antes de ser madre y años más tarde voy y abro un blog para hablar… ¡De mis hijos!

 

Bueno, y ahora veamos la otra cara del asunto, las frases que decía antes de ser madre y que de momento sí que he cumplido:

  • “No voy a ser una madre super protectora.” Y es que tengo una madre que llamaba al médico si tenía unas décimas de fiebre (y no me refiero de bebé sino con 12 años) y se echaba las manos a la cabeza cada vez que me veía correr o trepar a algún sitio. Así que yo le dejo a mis hijos subirse a todos lados y hacer todas las barbaridades del mundo mientras les observo impertérrita y pienso “te vas a matar…”
  • “No voy a vestirles con ropa cursi”. Otro trauma de la infancia. Siempre odié que me pusieran vestidos con lazos que se desataban todo el rato y me hacían tropezar mientras corría. ¡Incluso una vez se atrevieron a ponerme una pamela! Esa maldita pamela que salía volando cada vez que yo echaba a correr. Mi madre niega tajantemente que haya ocurrido nunca este episodio pero estoy casi segura de que no lo he soñado (mamá, esto es cierto y tú lo sabes). Así que, para horror de mi señora madre, mis hijos van siempre en chándal o en vaqueros. Poco glamuroso pero muy cómodo para jugar y nadie se llevará un disgusto cuando la ropa acabe destrozada.
  • “No pienso ponerle a pendientes a mi hija”. Tercer trauma de mi infancia, porque de pequeña tenía una capacidad innata para perder pendientes constantemente. Recuerdo pasar horas buscándolos desesperada mientras pensaba, “¿Por qué tengo que llevar pendientes y mi hermano no?”. Por no hablar de aquella vez que estando yo en la enfermería del colegio apareció una niña sangrando con la oreja totalmente desgarrada porque en clase de gimnasia se le había enganchado el pendiente en la manga de un compañero. No me cabe duda de que, con tal de llevarme la contraria, mi hija se empezará en ponerse todos los pendientes y piercings del mundo pero al menos espero que cuando llegue ese momento se le haya pasado la manía de comerse todo lo que encuentra.
  • “No pienso cambiar el tono de voz cuando hable con mis hijos”. Nunca he entendido la razón que motiva a alguna gente a poner voz de pito cuando habla con un niño, ¡Son pequeños pero no sordos!
  • «No pienso casarme nunca». Pues no, de momento no me he casado porque me da mucha pereza (y también por fastidiar un poco a mis padres, lo reconozco) pero seguro que nuestros hijos nos piden algún día que nos casemos y acabaré pasando por el aro. ¡Quien me ha visto y quien me ve!
  • “Me encantaría tener gemelos o mellizos”. Sí, habéis leído bien, ¡Siempre quise tener mellizos! Y es que tengo dos primos que lo son y siempre me encantó la idea de tener dos hijos a la vez de la misma edad que jugaran juntos sin parar (y de paso ahorrarme un embarazo). Y ahora que yo misma soy madre de mellizos reconozco que es incluso mejor de lo que me imaginaba cuando era pequeña.

Y ahora que he os he contando mis frases pre-madre estelares y he desnudado mi alma contando algunos de mis traumas infantiles os toca a vosotras. Seguid contándome vuestras miserias que soy muy cotilla y así no me siento tan sola 🙂

 

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Madre de mellizos prematuros que un día decidió abrir un blog para compartir su (in)experiencia personal con otras madres. Administradora de Somos Múltiples y de la tienda para gemelos y mellizos Tot A Lot. Adicta a las redes sociales. Más info en la sección Autores. Puedes ver todas las publicaciones de Somos Múltiples en el Archivo de publicaciones.

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7 comentarios en «Frases típicas antes y después de ser madre de mellizos (II)»

  1. Comparto todas y cada una de las frases que dije y mantengo. Mi hija tampoco lleva pendientes, otra más para el club! Bueno, todas no, al final me casé, sin ceremonia y sin vestido, papá iba con unas Converse, no digo más!
    De las frases que dije y no mantengo también comparto todas, todas!!!!!

    Responder
  2. Mi favorita es del grupo de las que me he tenido que comer con patatas: «No entiendo esos padres que les ponen videos a los hijos en lugar de jugar con ellos». Reconozco que gracias al cantajuegos he podido ducharme o hacer esa llamada inaplazable. Así que jugar con ellos por supuesto, pero seguir viviendo también…

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  3. Beso a mis niñas sin parar, me gusta jugar con ellas, pero también necesito que les guste ver unos dibujos para poder preparar los biberones, recoger la ropa, o lo que sea, si están cansadas para que no protesten. Yo, que siempre pensé que mis hijos no sabrían lo que es la tele hasta bien mayores… intentaré inculcar el amor a la lectura desde el nacimiento: ése lo he cumplido, les leía desde antes de haber nacido, y ahora sigo haciéndolo cada día y les encanta. Si algún día soy madre, disfrutaré de serlo, pase lo que pase, y de eso, sí, estoy orgullosa de que lo estoy cumpliendo a raja tabla! Qué par de posts más buenos!!!

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  4. excelente!!! sobre todo me identifico con es de que se abandonan las madres, yo decia osea que tiene que ver la maternidad con lo fachoso??? ahora con trillizos llego de cara lavada al trabajo dire4cto al baño a maquillarme jajajaja antes preferia torturada antes que salir asi de casa pero como dices no es falta de ganas es falta de tiempo!!!

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  5. Mi niña tampoco lleva pendientes ni rasos, no me he casado y saltan como unos salvajes desatados por el sofa…pero me gusta tanto verlos reir!!! Me los comeria a besos y achuchones. Y lo hago!! Todo lo que me dejan y lo que no!!
    Y si, con 4añazos van en brazos muuuuchas veces, pero tambien lleve a mi sobri hasta los 7-8 por lo menos!!
    Yo tambien decia que no queria sufrir en el parto y despues anhelaba un parto natural. Como tu, toma, cesarea!! En busca del parto unico y natural!! Jajaja
    Antes muerta que sencilla; of course. Por trabajo debo ir maquillada, desde luego si antes tardaba 10min. en maquillarme ahora son 5 y sobran 3.Gracias al insomnio puedo pintarme las uñas, etc.
    Una cosa mas NUNCA me gustaron los niños. Necesito estar con ellos, adoro estar con ellos, vivo por ellos, MUERO DE AMOR.

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¿Y tú qué opinas?